Tratamiento quirùrgico en oncologìa

Hay tres razones para indicar cirugía en el tratamiento primario del cáncer: 1) cuando es usada con el objetivo  de erradicar la enfermedad local totalmente; 2)cuando es parte de un programa terapéutico combinado tratando de curar la enfermedad en situación en que la cirugía sola no sería suficiente para conseguirlo por la diseminación microscópica o macroscópica de la enfermedad; 3) en situaciones tumorales incurables (dolores, infección, hemorragias) tratando de mejorar la calidad de vida.
Antes de indicar el tratamiento quirúrgico, el cirujano debe asegurarse de que las condiciones del paciente permitan una intervención de determinada magnitud con una morbilidad y mortalidad aceptable. Es necesario establecer las condiciones fisiológicas del enfermo, el estadio, la localización y las características biológicas del tumor y las expectativas de curabilidad o paliación en cada caso.
El juicio quirúrgico debe equilibrarse entre obtener el control local de la enfermedad con el mejor resultado funcional y estético posible. Si no se obtiene lo primero, los otros dos aspectos pierden su potencial significado, porque se compromete seriamente la curación. El primer objetivo es evaluar adecuadamente la radicalidad de la intervención necesaria. Este concepto se modifica en los últimos años, en que se introdujeron procedimientos quirúrgicos más reducidos que obtienen igual porcentaje de curación que otros anteriormente más mutilantes. La tendencia  aplicación de tratamiento más conservadores se atribuyen en principio a un cambio de percepción fisiopatológica del cirujano oncológico sobre la forma de diseminación de la enfermedad neoplasica.

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