
Un ecografista experimentado es capaz de detectar un saco gestacional una semana después de la fecha en que se esperaba la menstruación (embarazo de 5 semanas desde la FUR). En este caso la tasa de GHC es mayor de 1200 UI/lt.
Una causa de confusión puede ser la presencia de un pseudosaco uterino que se debe a hemorragia endometrial. El pseudosaco no presenta el halo ecogénico del saco verdadero y está centrado en el endometrio. El saco verdadero es excéntrico, presenta un halo ecogénico (trofoblasto), puede presentar ecos en su interior (saco vitelino). La ultrasonografía Doppler permite diferenciar estas dos situaciones.
La ecografía permite también visualizar masas anexiales, el llamado complejo tubario que es la visualización del saco por fuera del útero, líquido libre perianexial o retrouterino (hemoperitoneo) y en ocasiones actividad cardíaca fetal fuera del útero. En casos de dudas, puede repetirse la ecotomografía en 24 – 48 hrs.
En cuanto al legrado uterino, su objetivo es detectar la presencia o ausencia de vellosidades coriales. El tejido obtenido del legrado antes de ser enviado a estudio histológico se pone en suero fisiológico: las vellosidades coriales flotan, el endometrio no lo hace (6.6% falsos positivos). La presencia de vellosidades prácticamente descarta la posibilidad de un embarazo ectópico (EE) (excepto en tratamientos de fertilización asistida) y se evita procedimientos como la laparoscopía.


