Para la eliminación de pequeñas piezas de piel que incluyan todas las capas cutáneas, puede extirparse un fragmento cilíndrico de piel mediante un bisturí de sacabocados (punch) de 2 a 8 mm de diámetro.
Aunque diseñados para la obtención rápida de biopsias cutáneas, en Atención Primaria resultan útiles para la extirpación completa de lesiones de pequeño diámetro (nevos, queratosis seborreicas y actínicas, cuernos cutáneos, etc.), la eliminación de pequeños tatuajes, la extracción de cuerpos extraños (perdigones, cristales, insectos) y la llamada mínima cirugía de ciertos quistes cutáneos.
Antes de aplicar el punch se debe tensar la piel en sentido perpendicular a las líneas de tensión cutánea de la zona.
Si se tracciona de esta forma, tras introducir verticalmente el punch en la piel con un movimiento de rotación y eliminar la pieza cutánea cortada, el defecto resultante será elíptico y fácil de reparar con 1 o 2 puntos sueltos en su diámetro menor.



