En el niño que tiene una cadera luxada la cabeza del fémur está fuera de la cavidad cotilodea y la cavidad cotiloidea está vacía, mediante la maniobra de Ortolani se logra que la cabeza del fémur entre en la cavidad; esta entrada, saltando el reborde cotiloideo, se realiza a través de un resalto que se ve en la ingle del niño, se palpa en los dedos del examinador y se escucha como un ruido denominado CLUNK.
Con el bebe desnudo, en decúbito dorsal y aplicado sobre un plano horizontal, se colocan las 2 caderas en flexión de 90º, y las rodillas en flexión de 90º; las manos del examinador se colocan de modo que el pulgar quede en la cara interna del muslo y los 4 últimos dedos en la cara externa del muslo. Las manos deben estar tibias y el niño dormido o tranquilo en una situación de confort, recientemente alimentado: si el niño está llorando y pataleando es muy difícil de realizar la maniobra. Los movimientos deben realizarse suavemente.
En la posición descrita se abducen, se separan las caderas: en este momento se siente el CLUNK de resalto de entrada: se ve en la región inguinal, se palpa con los dedos y en ocasiones se escucha.
Otra manera de buscar el resalto de Ortolani es la siguiente: se exploran ambos miembros por separado; con la mano izquierda del examinador se estabiliza la pelvis del bebe, con el pulgar en el pubis y los otros 4 dedos en el sacro, mientras que con la otra mano se realiza la maniobra de abducción, siempre con la cadera a 90º, la rodilla a 90º, y la abducción suave de la cadera.


