
La endometriosis (EDT) es un trastorno ginecológico que afecta a millones de mujeres, las que pueden experimentar grandes molestias físicas y emocionales secundarias a esta patología. Su manejo y resultados terapéuticos son a menudo frustrantes tanto para las pacientes como para los médicos ya que el conocimiento etiológico y fisiopatológico de la EDT no están del todo claros.
La EDT se define como la presencia de glándulas y estroma endometrial por fuera de la cavidad uterina. Afectaría al 5% de las mujeres y estaría presente en el 30% de las mujeres infértiles.
Su etiología, aunque muy estudiada aún se desconoce. Se han propuesto numerosas teorías. En la actualidad, se acepta que alteraciones inmunológicas estarían envueltas tanto en la histogénesis de la EDT así como en sus secuelas.
La presencia de gran síndrome adherencial o endometriomas mayores de 2 cms deben ser tratados. El objetivo es restaurar la anatomía y fulgurar el mayor número de implantes posibles. Puede asociarse a sección de ligamentos úterosacros o neurectomía presacra cuando el dolor es un síntoma importante.
Los resultados de la cirugía, en cuanto a fertilidad son mayores en el primer año luego de la intervención. Cuando el tema es el dolor, la cirugía puede ir seguida de 4-6 de tratamiento médico.
La cirugía debe ser lo más conservadora posible en mujeres que deseen mantener su fertilidad. Por el contrario, la cirugía radical está indicada como tratamiento definitivo en casos recurrentes.


